Soy el duque de Milán llamado Bernardo Sforza y estoy casado
con mi mujer Catterina. Gobierno y velo por mi ciudad desde lo más alto de
Milán.
Soy un hombre alto y estirado, pero con una pequeña barriga,
ya que no hago nada de deporte y pocas veces salgo a cazar. No soy viejo, ya
que tengo 42 años, soy maduro, un poco barrigudo, competitivo, por querer hacer
mi reino más grande y también he de reconocer que soy un poco torpe.
Tengo los cabellos castaños, grasos y
a simple vista parecen sucios, pero siempre intento tenerlos lo más limpios
posible. Tengo la cara un poco amplia, dulce, expresiva, seca y siempre intento
ser lo más simpático posible para llevar una sonrisa en ella. Soy un hombre
bronceado, ya que paso mucho tiempo delante del sol hablando con los ciudadanos
de mi ciudad. Tengo una frente lisa y estrecha. Mis cejas son pobladas y
gruesas. Soy un hombre que siempre tengo sueño; yo creo que no duermo
demasiado, es por eso por lo que la gente me dice que tengo los ojos ausentes. También
se caractizan por ser duros, intensos, lagrimosos y soñadores. Tengo la nariz
larga, recta y un poco puntiaguda. Las orejas pequeñas y tapadas por mi cabello.
Las mejillas las tengo un poco hinchadas, redondas y duras. Tengo una boca
pequeña, fina y firme, con unos labios estrechos y delgados. Los dientes se me
ven poco ya que los tengo un poco pequeños y siempre tapados por mi boca. Están
bien alineados y algo amarillentos. Mi cuello es un poco largo, aunque
estilizado. Mis manos son muy grandes, rugosas y torpes ya que siempre rompo
algo. Tengo las piernas delgadas, finas y robustas. Mis pies son realmente
pequeños y estrechos.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada